En el entorno industrial actual, la eficiencia en el transporte de materiales y el cumplimiento de normativas ambientales representan desafíos esenciales para plantas productivas. La elección de un transportador de tornillo robusto con capacidad de transporte sin polvo y múltiples puntos de carga y descarga es clave para optimizar procesos, garantizar la seguridad ambiental y flexibilizar las operaciones.
Los transportadores de tornillo desempeñan un papel crítico al movilizar materiales en estados pulverulentos, granulares e incluso pequeños bloques. No obstante, los retos aumentan cuando las plantas requieren adaptabilidad para incorporar distintos materiales o integrar tecnologías automatizadas que exijan puntos múltiples de transferencia. Además, la reducción de polvo generada en el transporte es indispensable para evitar contaminación, proteger la salud del operario y cumplir regulaciones ambientales. La necesidad de un sistema sellado y robusto se vuelve evidente para garantizar la integridad del proceso.
El modelo TQ-SC para transporte pesado destaca por su diseño optimizado, indicándose como estándar capacidades de transporte horizontal hasta 150 metros, con un levantamiento vertical máximo de 20 metros. Su hélice de tornillo está fabricada con acero templado que garantiza resistencia al desgaste incluso con materiales abrasivos.
Asimismo, la geometría de la hélice se puede adaptar para mantener un flujo uniforme y prevenir bloqueos tanto para finos polvos como para agregados mayores a 30 mm. Esta versatilidad permite la aplicación en industrias desde la química hasta la alimentaria.
Los puntos críticos en los transportadores de tornillo son las zonas de ingreso y descarga, donde típicamente el polvo puede escapar al ambiente. El TQ-SC incorpora un sistema de sellado avanzado que utiliza empaquetaduras y cámaras de aire negando la fuga. Estudios industriales demuestran que esta tecnología puede reducir emisiones de polvo en hasta un 90% en comparación con sistemas abiertos.
Este nivel de control facilita a las empresas mantenerse dentro de los límites legales y obtener certificaciones ambientales, además de mejorar la salud laboral reduciendo partículas en el aire.
La capacidad de disponer múltiples entradas y salidas en un único transportador incrementa notablemente la adaptabilidad de la línea de producción. Industrias con lotes variables o procesos modularizados pueden conmutar entre materiales y destinos sin necesidad de grandes reacondicionamientos.
Además, esta configuración facilita la integración con sistemas automatizados y controles lógicos programables (PLC), permitiendo la sincronización de procesos y reducción de tiempos muertos.
En una planta química europea que procesa materiales finos y granulados, la adopción del TQ-SC con configuración de tres puntos de entrada y dos de salida permitió aumentar la capacidad en un 20% mientras reducía el mantenimiento al mínimo con inspecciones programadas trimestrales.
Para una correcta selección, se recomienda evaluar:
Para asegurar la longevidad y eficiencia del equipo TQ-SC, se recomienda realizar: